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lunes, 28 de noviembre de 2011

A perfect day, for a perfect day.

     Un día perfecto para un día perfecto, así es, los años pasan y desafortunadamente, hoy cumplo 2 añitos mas 13 que ya tenía. Hoy es uno de esos días que sin motivo alguno, tienes ganas de despertar y levantarte de la cama, sonriendo, riendo, y saltando como si de un niño de 5 añitos pareciera. Un día en el que se despierta la ilusión, y por un solo día, en vez de crecer un año más, solamente deseas volver a ser un niño de esos que se columpian los domingos por la mañana en el parque acompañado de su abuelo. Solamente podía ser un día lleno de sorpresas, un día que lo quieras o no, te encantaría saltar por la ventana y poder volar, algo a lo que las condiciones físicas nos condenan a no poder realizar año tras año el mismo sueño que pedimos al soplar las velas de nuestra tarta de cumpleaños. Evidentemente el sombrelero tenía razón, es preferible celebrar tu no cumpleaños diariamente en vez de tu cumpleaños el cual se celebra un solo día al año; pero evidentemente, no habría ilusión, no existiría esa impaciencia por que llegue el día de tu cumpleaños, no existirían los 365 días en los cuales estas ansioso por que llegue otra vez como cada año, por eso, lo hace un día especial.